Educación y Empresa

jueves, septiembre 21, 2006

La Oficina de Formación y Desarrollo (F+D):
Unidad Estratégica de la Organización

El tema de la formación de las personas en una organización no se soluciona con una lista de cursos, ni con una serie de eventos de juego o convivencias fuera de la oficina. Es un tema mucho más serio. El tema de la formación hoy día, posiciona o no a una organización dentro de la economía mundial, ofreciéndole la posibilidad de competir en el mercado al cual pertenezca con cierta ventaja respecto a sus pares. Formarse o no, se constituye como la posibilidad de estar incluido o excluido de la dinámica organizacional (visto desde la empresa) o de la dinámica laboral (visto desde la persona).

Las siguientes líneas, más que desarrollar una teoría o un sistema que permita comprender cómo la oficina de formación y desarrollo de una organización puede consolidarse como área estratégica, permite expresar algunos elementos que a mi consideración nos hacen reflexionar sobre lo qué hacemos, lo qué vemos y en definitiva lo que podemos aportar.

Recientemente leía un artículo de una revista de negocios, sobre un programa de desarrollo de líderes para los gerentes operativos de una reconocida empresa petrolera, el cual describía el proceso de creación, planificación y ejecución de un programa educativo a escala global. La inspiración del programa se sentaba sobre la posibilidad de que la formación, les otorgara a los gerentes la visión y personificación de la cultura corporativa que quería la empresa para sí misma, en primer lugar. Luego, el desarrollo del mismo incluiría contenidos esenciales a las actividades gerenciales propias de su nivel, el contexto organizativo de la empresa a nivel global y la comprensión de sus acciones respecto a todos los niveles de la corporación y finalmente la parte más intensiva del programa, como lo fue: el desarrollo de la competencia de liderazgo.

El gerente, en esta compañía y para el nivel seleccionado, es quien tiene la responsabilidad en la empresa de asumir las relaciones con los clientes, empleados y gerentes de mayor nivel, de forma que los resultados de las acciones y decisiones que toman, inciden en la calidad, servicio, innovación y estabilidad financiera de la multinacional. Allí el interés de fortalecerlo como líder de primera línea para las estrategias de la organización.

Este cuidado desde el punto de vista de la formación no es casual. A mi consideración las razones por las cuales esta empresa se vio motivada a realizar tales iniciativas para obtener resultados concretos en términos humanos, profesionales y económicos, obedecen al valor que le asigna la organización a la formación de las personas que forman parte de ella.

Las organizaciones plantean sus estrategias en función de crecimiento y desarrollo, los gerentes operativos alinean estas estrategias con planes e iniciativas para determinados períodos y lograr resultados. Durante todo este proceso, el liderazgo, la comunicación y la gestión operativa de cada área de la corporación debe apuntar al cumplimiento de las estrategias formuladas por la directiva de la empresa... y ¿dónde queda la formación?

Las actividades de formación, organizadas desde la oficina de formación y desarrollo, son las encargadas de proporcionar al personal de la empresa, la posibilidad de adquirir las competencias y conocimientos necesarios para conectar la estrategia de negocios con la acción. La estrategia de negocios nos dice qué vamos a hacer y hacia dónde vamos en términos concretos. La alineación de la estrategia con la formación supone ofrecer en términos de demanda, aquello que necesitan los profesionales para convertir el qué en el cómo, en otros términos, el saber qué (estrategia) hacia el saber cómo (acción), punto donde la formación juega su papel “estratégico”.

Por ello, la pregunta que resulta más importante para la organización y la cual está llamada a responder la Oficina de Formación y Desarrollo, entre otras áreas, sería: ¿cómo creamos una organización para lograr las estrategias de negocio a partir del desarrollo de competencias y conocimientos de los profesionales?

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1 Comments:

  • Muy buena tu propuesta. Adicionalmente, en mi opnión, la oficina de formaciòn y desarrollo debe, de alguna manera, constatar o evaluar, si la formaciòn, o, mejor dicho, si la adquisiciòn d elas competencias tècnicas y actitudinales, ha contribuido al logro de las iniciativas de las áreas de la organización. Ello debe impolicar una constatación de la aplicación de las competencias en el logro de objetivos.
    Una de las maneras es que los profesionales de la oficina de formacìón y desarrollo mantengan un seguimiento del logro de las iniciativads de las distintas áreas e identificar conjuntamente con los líderes o supervisores de dichas áreas, en qué grado, las acciones de formación y desarrollo identificadas y ejecutadas contribuyeron con los objetivos. Ello implica que los profesionales de la oficina de formación y desarrollo conozcan, manejen y hablen el lenguaje e indicadores de sus respectivos clientes.
    Po lo demás, tu iniciativa Tomàs, me ha parecido muy buen.
    Pablo Lira.- Profesor de la Unuversidad Católica "Andrès Bello" y Universisdad Metroplitana. Carcas - Venezuela
    pablolira2005@gmail
    http://innovacion-gestionhumana.blogspot.com

    By Blogger Innovación y Gestión Humana, at 11:36 p. m.  

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